Valor a pagar (copago) en gastrectomía en manga: $2.333.850
Valor a pagar (copago) en bypass gástrico: $2.496.690
Valor cubre intervención en su totalidad, hospitalización y cualquier complicación hasta el día 15. No cubre consultas con los especialistas ni exámenes de evaluación antes y después del día 15. Recuerda que no se te debe cobrar nada más que lo indicado previamente.
Se puede asociar otra cirugía como colecistectomía en caso de existir cálculos o pólipos en la vesícula, pero no cómo un segundo PAD. En este caso se agrega un segundo programa como modalidad libre elección (MLE) que se cobra al 50% del precio habitual.
El bono se debe comprar directo en Fonasa con la orden médica a lo menos 3 días hábiles antes de la intervención. Las formas de pago son con tarjeta de crédito en cuotas según cada banco, cheques al día o transferencia bancaria.
Recuerda que pasa acceder a este beneficio debes estar adscrito a Fonasa, cumplir con las indicaciones, que el centro de salud y que tu cirujano o cirujana estén acreditados ante Fonasa y es recomendable que también ante la Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica IFSO-Chile.
El estudio se centra en conocer el tipo y tamaño de la hernia, evaluar si existe presencia de lesiones en esófago y estómago y planificar la cirugía que se va a realizar. Los siguientes son los exámenes indicados para un estudio adecuado:
-Tomografía computarizada de tórax, abdomen y pelvis con contraste endovenoso (evalúa anatomía de la hernia e indica que órganos del abdomen están ascendidos).
-Endoscopia digestiva alta (nos permite conocer si hay lesiones en esófago y estómago y eventualmente tomar muestras para estudio y biopsia).
-Manometría esofágica de alta resolución (estudio de la contracción del esófago y presión del esfínter esofágico).
-Ph impedanciometría de 24 h (estudio de la presencia y gravedad de reflujo gastroesofágico).
-Tránsito esófago gástrico o esofagograma temporizado (permite dibujar la anatomía del esófago y estómago en tiempo real. Se puede o no solicitar).
Indicación de tratamiento:
-Hernias hiatales de más de 4 cm.
–Hernias de cualquier tamaño asociada a síntomas de reflujo gastroesofágico que no responden a tratamiento médico u otro de los síntomas descritos previamente.
-Hernia complicada (obstrucción intestinal alta, hemorragia digestiva, anemia crónica, signos de perforación gástrica).
Es importante saber que no siempre está indicado el tratamiento en hernias pequeñas de menos de 2 cm que no tienen síntomas asociados como disminuyendo el riesgo de reflujo gastroesofágico. En hernias de más de 4 cm en general se deja instalado un drenaje fino que va desde el abdomen al tórax por algunas semanas.
El diagnóstico se realiza basándose en el cuadro clínico y a dos exámenes:
Endoscopía digestiva alta: está alterada en un 70% de los pacientes evidenciando daño en el esófago conocido como esofagitis, la cual se categoriza por grados de daño de acuerdo a la clasificación de los Ángeles. Cuando el daño es severo puede desarrollarse lesiones pre malignas conocido como metaplasia que si siguen avanzando se transforma en un cuadro conocido como esófago de Barrett. Es importante recordar que hasta un 30% de los pacientes tienen una endoscopía normal teniendo síntomas de reflujo y esto se da porque la mucosa tiene una capacidad de recuperación muy alta logrando cicatrizar en 24 a 48 hrs.
Ph impedanciometría de 24 hrs: es un examen que está destinado a medir el número y gravedad de los episodios de reflujo ácido y básico (por bilis) durante 24 hrs. Se realiza mediante la introducción de un catéter fino por la nariz hasta el estómago, permitiendo generar un registro de todos los episodios en tiempo real durante el día y la noche. Es el examen que aporta más información para la toma de decisiones y seguimiento. Existe otro examen similar que se llama phmetría de 24 hrs, pero actualmente no está recomendado, puesto que solo capta el reflujo ácido y es menos sensible.
Como primera línea de tratamiento habitual del reflujo se recomiendan medidas generales como evitar el consumo de alcohol, café u otros alimentos irritantes, suspender el uso de tabaco y disminuir consumo de chocolate puesto que disminuyen la presión del esfínter y combatir el sobrepeso y la obesidad dado que aumentan la presión intrabadominal favoreciendo el ascenso de ácido.
El tratamiento indicado actualmente es con inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol lo cual disminuye el nivel de ácido gástrico. Este se debe utilizar por 3 a 6 meses evaluando su respuesta tanto en síntomas como a la endoscopía y de no haber respuesta se puede considerar una cirugía por un equipo de cirugía digestiva calificado.
Te cuento que también existe un nuevo método comparable en resultados a la cirugía clásica que se llama sistema LINX, que es una cuenta de imanes que se instalan en la unión esofagogástrica y aumenta la presión de reposo permitiendo el paso del alimento durante la a deglución y tiene como ventajas que es un poco menos invasivo.
Siempre se deben tratar, puesto que la presencia de cálculos biliares es el principal factor de riesgo para cáncer de vesícula biliar y además se asocian a complicaciones infecciosas que pueden llegar a ser graves como la colangitis (infección de la vía biliar) y la pancreatitis aguda.
La cirugía de preferencia es un abordaje mínimamente invasivo por laparoscopía en donde se extrae la vesícula por completo y se envía a estudio a anatomía patológica. Luego de esto se mantiene la funcionalidad de producción de bilis sin alteraciones.
En general, esta intervención se realiza de manera ambulatoria y puedes retomar tu trabajo y tus actividades cotidianas dentro de una a dos semanas.
Las complicaciones asociadas al procedimiento son infrecuentes y habitualmente menores (dolor, náuseas, vómitos) y en menor frecuencia complicaciones mayores (sangrado, lesiones de la vía biliar, lesiones intestinales). Para disminuir el riesgo de estas complicaciones siempre debes acudir a centros certificados con cirujanos y cirujanas de experiencia.
GES: Recuerda que en Chile la presencia de cálculos biliares y pólipos vesiculares es una patología GES desde los 35 a 49 años y que, por lo tanto, tiene garantías en tiempo de resolución que se deben cumplir.
Luego de tu cirugía comienza el seguimiento. Este se realiza con tomografía computarizada de tórax, abdomen y pelvis con contraste endovenosos y exámenes cada 6 meses por los dos primeros años y luego de forma anual hasta completar los 5 años. Si la gastrectomía fue subtotal se recomienda asociar a cada control una endoscopía digestiva alta.
-Edad desde los 18 años hasta los 65 años incluidos.
-Paciente con IMC entre 27,5 kg/m² a 30 kg/m².
-Pacientes con obesidad que tienen indicación de cirugía, pero cuentan con un elevado riesgo anestésico.
-Pacientes que teniendo indicación de cirugía bariátrica no se quiera operar.
-Megaobesidad IMC > 50 kg/m² como terapia puente para la cirugía bariátrica.
-Exámenes de laboratorio para conocer el estado metabólico y general.
-Endoscopia digestiva alta más test de ureasa.
-Ecografía abdominal para evaluar la presencia de cálculos en la vesícula (si existe colelitiasis primero se debe extraer la vesícula).
-Entrevistas con equipo interdisciplinario: nutricionista, médico internista o especialista en nutrición, psicólogo o psicóloga.
-Reposo relativo.
-Régimen Cero por 8 horas.
-Ropa cómoda.
-Ir acompañado.
-Tomar los mediamente antieméticos indicados por tu equipo 3 hrs antes de la instalación.
-Dificultad para la deglución.
-Historia de peritonitis apendicular (analizar caso a caso).
-Historia de 3 o más cesáreas.
-Historia de cirugía abdominal o pélvica abierta con incisión en línea media.
-Apendicectomía laparoscópica, colecistectomía laparoscópica y/o laparoscopia diagnostica de menos de 6 meses de realizada.
-Enfermedad inflamatoria intestinal (Colitis ulcerosa / Enfermedad de Crohn).
-Antecedente de gastrectomía por cualquier causa.
-Trastorno de motilidad gastrointestinal severo.
-Condiciones que predispongan a sangrado gastrointestinal: varices esofágicas y/o gástrica, úlcera péptica no tratadas, lesiones -neoplásicas, imposibilidad de suspender medicamentos como anticoagulantes y/o antinflamatorios no esteroidales (AINES), trastornos de coagulación.
-Insuficiencia hepática crónica.
-Presencia de tumores benignos o malignos.
-Trastornos psiquiátricos no controlados.
-Alcoholismo y adicción a drogas.
-Insuficiencia pancreática y/o pancreatitis crónica.
-Insuficiencia cardiaca congestiva, arritmias o cardiopatía coronaria inestable.
-Enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibrosis quística.
-Alergia al poliuretano o a la silicona.
-Enfermedades autoinmunes.
-Pacientes inmunocomprometidos.
-Hernia hiatal de más de 8 cm.
Aunque la mayoría de los pacientes no presenta síntomas posteriores a la instalación del balón, se han reportado complicaciones que pueden llegar a durar entre 3 a 4 días posteriores a la instalación.
Comunes:
-Dolor abdominal tipo cólico (33%), náuseas y vómito (19%) y reflujo gastroesofágico (18%).
Poco comunes:
-Dolor en el pecho, constipación, diarrea, fatiga y vomito del balón, que se puede producir en 1 a 2 % de los pacientes.
Los eventos adversos relacionados al balón son infrecuentes (aproximadamente < 2%):
-Deflación temprana donde la orina se pone de color verde, puesto que el balón está lleno con líquido azul que se absorbe en caso de rotura del balón (0,5%).
-Intolerancia que requiere retiro precoz antes de las dos semanas (0,2%).
-Deshidratación.
-Perforación intestinal (0,03 – 0,1%).
-Dilatación gástrica.
-Síndrome pilórico por impactación del balón en el estómago.
-Gastritis – úlcera gástrica – hemorragia digestiva alta.
-Perforación gástrica (muy infrecuente).
-Pancreatitis (muy infrecuente).
-Hiperinsuflación por sobre crecimiento bacteriano.
-Obstrucción intestinal (0,15%).
-Sobre crecimiento bacteriano en la superficie (gases, olor a azufre).
Luego de la instalación se te entregará un carnet que indica que eres portador de un dispositivo, el cual debes andar portando siempre en caso de que te sea solicitado en pasos fronterizos y aduanas, además se te planificarán tus controles con tu médico y nutricionista.
Te recomiendo que busques siempre un equipo médico certificado en manejo de obesidad, así cómo cirujanas y cirujanos digestivos o bariátricos acreditados especialista en instalaciones de estos dispositivos y que optimices al máximo tu adherencia al programa para logra la pérdida de peso esperada.
Recuerda que este tipo de dispositivos no hace nada por sí solo y no cambia la estructura y capacidad habitual de tu estómago, por lo tanto, se considera una ayuda al periodo de cambio de hábitos a largo plazo.
El cáncer de estómago, o también conocido como cáncer gástrico, refiera a un crecimiento anormal de las células que puede comenzar en cualquier parte de la mucosa que cubre sus paredes. Dependiendo del lugar donde crece el tumor, los médicos determinamos el tipo de tratamiento, que habitualmente apunta a un tratamiento conjunto entre cirugía más quimioterapia.
En Chile es el cáncer que representa la primera causa de mortalidad en hombres, seguido por próstata y pulmón y la cuarta en mujeres, después de cáncer de mama, colorrectal y pulmón.
La incidencia a nivel nacional en hombres es de un 12,5% siendo el segundo luego del cáncer de próstata (23,9%) y en mujer es de un 6,7% ocupando el cuarto lugar luego de cáncer de mama (20,8%), colorrectal (11,3%) y vesícula (7,1%).
Los principales factores de riesgo evitables son la infección por la bacteria Helicobacter pylori, el consumo de cigarrillo, el consumo de comidas saladas o preservadas y el bajo consumo de frutas y verduras. También se ha encontrado una asociación al consumo de alimentos ahumados, al uso de algunos ajíes en polvo y al exceso de fertilizantes nitrogenados.
Existen otros factores de riesgo que predisponen al desarrollo de cáncer gástrico, pero que no se pueden evitar y son la presencia de un componente genético asociado. Esto se debe sospechar frente al diagnóstico precoz de un familiar directo con desarrollo de cáncer antes de los 40 años.
Incipiente: no referimos a un tumor superficial que no ha atravesado una capa de la mucosa del estómago conocida como lamina propia. Estos tumores son los de mejor pronóstico, puesto que de ofrecer un tratamiento precoz pudiera ser el tratamiento definitivo.
Avanzados: representan el 90% de los pacientes diagnosticados en Chile. En este caso está recomendado primero comenzar con quimioterapia, en general cuatro ciclos, luego cirugía y finalmente un nuevo ciclo de quimioterapias para consolidar el tratamiento y ofrecerle al paciente una mayor sobre vida.
La cirugía consiste en un abordaje laparoscópico mínimamente invasivo (de preferencia) mediante el cual el cirujano digestivo procede a descender desde el tórax, el estómago, y cualquier otro órgano ascendido, hacia la cavidad abdominal. Luego refuerza el hiato diafragmático con suturas no reabsorbibles y eventualmente con una malla en caso de que el defecto sea de gran tamaño o bien esta sea una segunda cirugía de la misma hernia. Finalmente, se realiza una funduplicatura (de Nissen o de Toupet) donde se toma una parte del estómago a modo de bufanda para reforzar el esfínter, disminuyendo el riesgo de reflujo gastroesofágico y en hernia de más de 4 cm en general se deja instalado un drenaje por algunas semanas.
Por último, te cuento que esta es una patología compleja que tiene un riesgo de que vuelva a aparecer de aproximadamente un 40% a 5 años debido a que el músculo diafragmático no se puede reforzar en su totalidad y siempre estará sometido a la presión negativa del tórax durante la ventilación.
Te recomiendo siempre acudir a un cirujano digestivo y equipo médico especialista en esta área, puesto que tanto el estudio, tratamiento y complicaciones requieren de experiencia y una formación adecuada.
Dado que es una patología compleja y multifactorial, debe ser tratada con un enfoque interdisciplinario donde juegan un rol fundamental el equipo de nutrición, medicina interna, psicología, kinesiología y cirugía digestiva y bariátrica.
En relación con el IMC y comorbilidades asociadas, la cirugía está indicada sobre todo en IMC mayor a 35 con comorbilidades asociadas, puesto que es el tratamiento más efectivo en disminuir el riesgo cardiovascular a corto plazo en comparación con otros tratamientos como el manejo médico exclusivo o uso de fármacos.
El médico especialista en cirugía digestiva y bariátrica decide en conjunto con el equipo interdisciplinario y el paciente la técnica más adecuada para la intervención de acuerdo con el IMC, enfermedades asociadas, edad, entre otros factores.
Las dos técnicas más habituales en el mundo son la gastrectomía en manga y el bypass gástrico, pero existen otras técnicas desarrolladas en el último tiempo como lo son el SADI y el mini bypass gástrico que también han ido mostrando buenos resultados.
Criterios de ingreso a programa de cirugía bariátrica:
Los principales riesgos asociados en el postoperatorio precoz son el sangrado y filtraciones por apertura de línea de grapas. Ambos son poco frecuentes y de aproximadamente un 0,6 a 0,8%.
A largo plazo, el principal riesgo es el reflujo gastroesofágico, que se da aproximadamente en un 30% a 2 años. Se produce porque al generar el tubo gástrico se deben seccionar algunas fibras musculares oblicuas del esfínter esofágico inferior, con lo cual disminuye su presión de reposo favoreciendo el reflujo. La tasa de respuesta a inhibidores de la bomba de protones es de aproximadamente un 85%. De no haber una buena respuesta se puede considerar convertir a un bypass gástrico.
Otra de las complicaciones que se pueden ver durante el primer año post cirugía es el desarrollo de colelitiasis, que se presenta principalmente en paciente con baja de peso acelerada. En general se da en un 25 a 30% y sobre todo entre los 6 a 12 meses, por lo tanto, es indispensable realizar una búsqueda activa mediante ecografía abdominal durante el primer año postoperatorio.
Además, es una buena técnica de conversión de gastrectomía en manga frente a reflujo gastroesofágico que no responde a tratamiento con inhibidores de la bomba de protones y frente a reganacia de peso a largo plazo
Los resultados de esta técnica son satisfactorios, provocando saciedad frente a poco volumen de alimentos y remisión parcial o total de la diabetes tipo II y la hipertensión arterial.
Los principales riesgos asociados en el postoperatorio precoz son el sangrado y filtraciones de las uniones de intestino y estómago (anastomosis). Ambos son poco frecuentes y de aproximadamente un 1,3 a 1,6%. Y también se puede ver desde el primer mes un estrechamiento o estenosis de la anastomosis entre estómago y yeyuno dado por una inflamación importante de cada paciente. Se reconoce por
A largo plazo, el principal efecto adverso es déficits nutricionales que se da principalmente en aquellas y aquellos pacientes que dejan de consumir sus vitaminas diarias y el complejo B intramuscular cada 6 meses, que es para toda la vida. Otras complicaciones infrecuentes son el desarrollo de anemia y hernias internas, esta última se reconoce por un cuadro de obstrucción intestinal con dolor, vómitos y distensión abdominal y se transforma en una urgencia quirúrgica que debe resolver un cirujano digestivo o bariátrico especialista en la materia.
Recuerda que antes de tu cirugía debes hacer una adecuada preparación nutricional y entrenamiento físico para adaptarte de mejor manera al nuevo estilo de vida saludable que está por venir. Es así como es recomendable tener a lo menos dos evaluaciones con cada profesional del equipo interdisciplinario, estar en un plan de ejercicio guiado, suspender el consumo de tabaco y alcohol como mínimo dos meses previos a tu cirugía, perder aproximadamente un 10% de tu exceso de peso, lo cual indica una muy buena adherencia a tratamiento y es un pronóstico para el éxito a largo plazo.
Una vez realizada la cirugía debes planificar todos tus controles y exámenes de forma rigurosa, puesto que de tu buena adherencia depende el éxito del tratamiento a largo plazo.